
Nunca he cruzado una meta como primer lugar, pero siempre que lo hice, venía otro detrás de mí. Nunca he sabido lo que es un podio de primer lugar, ni de segundo, no de tercero. Jamás he visto mi cuello adornado por alguna medalla de oro,o plata, o bronce. No llego ni siquiera a estar cerca de algún récord mundial. No he llegado ni más alto ni más bajo que muchos; no he tenido despampanantes modelos esperándome con los brazos abiertos y los labios húmedos al final de mi camino... pero soy mi propio campeón; batí cada uno de mis récords, crucé mis metas con los pies alados y flamígeros, oí el rugir enardecido y el aplauso de mis ancestros animándome y profiriendo maldiciones a cada uno de mis pasos; Ícaro que alcanzó la orilla del mar maltrecho y a nado forzado. Soy, en resumen pues, mi propio campeón.
No hay comentarios:
Publicar un comentario