viernes, 13 de marzo de 2009

Más viejo, más lento, más seguro



En una ocasión bajaba en bicicleta por un monte de mi localidad conocido como "cero de las cruces". Hace ya tiempo que dejé este deporte de la bicicleta de montaña por considerarlo sumamente peligroso. Ya venía de regreso cuando por la misma vereda pasó zumbando junto a mí un joven montado en una super-bici de montaña. Mi primer impulso como competidor fué seguirlo, pero en cuestión de un segundo desistí de mi intención. Olvidé al muchacho y seguí bajando con cuidado. Para mi sorpresa, al pie del monte hallé al veloz muchacho con su bici tirada en el suelo...nada grave, una llanta se le pinchó y debió detenerse. Al pasar a su lado le pregunté con afán verdadero de aayudar si es que necesitaba algo; me respondió que no, y yo seguí mi camino silbando y pensando: "en verdad os digo que sus años le llevan más rápido, pero los míos me conducen más lejos"

No hay comentarios:

Publicar un comentario